Desde las marismas a las montañas del Parque Natural de la Sierra de Grazalema, el turismo verde en la provincia de Cádiz da mucho de sí.
Miradores, desfiladeros, gargantas y cañones se entremezclan en el interior de Cádiz con la arquitectura rural, la buena mesa, la vida recuperada, las almazaras y los molinos, las calzadas romanas, las fiestas y la fabricación artesanal de mantas. Instrumentos musicales, dulces, quesos y mermeladas son arte y parte.
