
El acueducto de Santa Lucía de Vejer es un sistema de conducción de agua del siglo XVI, construido posiblemente reutilizando materiales de otro anterior más antiguo, convirtiéndose en uno de sus símbolos más emblemáticos. Junto a este existen 7 molinos de agua del s. XVI que se utilizaban para moler trigo y obtener harina de los que hoy en día se conservan algunas piezas, como atarjeas, bóvedas, restos de los cubos y algunas piedras de molino.